En esta segunda parte del estudio de Una joven conforme al corazón de Dios vamos a estudiar el pasaje bíblico de Jeremías 17:7-8. Como mujeres que aspiran ser conformes al corazón de Dios, queremos crecer en Cristo, sin embargo como cualquier árbol debemos preocuparnos por tener raíces fuertes y sanas. El deseo de nuestro corazón debe ser:
CRECER... no caer
PROSPERAR... no morir
FLORECER... no marchitarnos
(Tomado del libro una joven conforme al corazón de Dios página 26)
Para que lo anterior sea una verdad sobre nuestra vida debemos pasar tiempo de forma voluntaria y especifica con la palabra de Dios, la BIBLIA y en este tiempo debemos leerla, apreciarla y seguirla día a día.
Jeremías 17: 7 NTV "Pero benditos son los que confían en el Señor, y han hecho que el Señor sea su esperanza y confianza."
Hacer que el Señor sea nuestra esperanza y confianza es asegurarnos que nuestra salud y crecimiento espiritual sea el correcto. Cuando pasamos tiempo con Dios, él nos suple de fuerza y nos anima a seguir adelante, pero tú debes hacer de tu parte y posar tu confianza en él.
Confiar en alguien que no vemos es difícil, pero así es como ejercitamos nuestra fe, decidimos decir, aunque me sienta cansada, él me da fortaleza; aunque este débil, él me da de su poder; aunque tenga muchos problemas él me suple soluciones; aunque tenga frustraciones, él me da paz. No es una decisión fácil pero si tendrá mucho fruto en tu crecimiento y salud espiritual, para eso debemos pasar tiempo con la palabra de Dios, que es palabra que da vida y así tenemos la autoridad de decirle al enemigo "Yo confío en alguien más poderoso que tú".
Jeremías 17:8 NTV "Son como árboles plantados junto a la ribera de un río, con raíces que se hunden en las aguas. A esos árboles no les afecta el calor ni temen los largos meses de sequía. Sus hojas están siempre verdes y nunca dejan de producir fruto"
Para ser ese tipo de árboles del que habla jeremías, debemos saber como están nuestras raíces en la palabra de Dios. A continuación sabremos como hacer que nuestras raíces estén fortalecidas y no se debiliten:
1. Desarrolla el hábito de acercarte a Dios: ¡Qué él sea nuestra prioridad!
Salmo 5:3 NTV "Señor, escucha mi voz por la MAÑANA; cada MAÑANA llevo a ti mis peticiones y quedo a la espera"
2. Programa un tiempo personal para acercarte a Dios: Este tiempo debe ser especial y con cero distracciones, en lo personal a mi me gusta leer la palabra de Dios y pasar tiempo con él en las mañanas, normalmente 5:30am ya estoy sentada en mi cama, con café en mano y preparada para escuchar la voz de Dios. Busca ese tiempo donde puedas estar tranquila y sin distracciones ya sea en las mañanas, en las tardes o en las noches. Dios esta pendiente de ti TODO el día.
3. Especifica tu progreso: ¡Una imagen vale más que mil palabras!, es bueno tener un registro donde sepamos cuando nos hemos conectado con Dios, al principio generar este hábito no es fácil pero a medida que avanzamos y vemos que cada vez es mayor el tiempo que pasamos con Dios se convierte en algo que nuestro corazón comienza a desear.
Así que te animo a que te esfuerces en pasar tiempo con Dios, en convertirte en una joven o mujer conforme al corazón de Dios, ya que él es el único que nos da calma y paz a nuestro corazón, leyendo su palabra lo podemos conocer más y más.

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